¿Cómo elegir una clave segura para nuestro correo electrónico?


Elegir una contraseña segura Las contraseñas de correo electrónico son un aspecto importante que a veces solemos descuidar. Por lo general, prestamos mayor atención a las claves de banco o de las cuentas electrónicas, sin considerar la importancia que tiene tener tu correo con una clave segura.

En el mundo tecnológico de hoy, muchos de los trámites, procesos bancarios y aspectos académicos, son tratados a través de tu email, por lo que es en este donde está almacenada la mayor cantidad de información respecto a nuestra vida personal.

Por ende, es de vital importancia que tengas resguardado tu email y puedas mantener toda la información en base a tus datos personales, contraseñas, cuentas, trabajos e incluso contenido multimedia a salvo. Para ello tendrás que utilizar una contraseña que sea fácil de recordar y lo suficientemente sólida que sea dificil de adivinar y pueda soportar ataques de fuerza bruta.

Evita contraseñas cortas y palabras de uso común

Las contraseñas cortas como fechas de cumpleaños, nombres propios, de familiares, de pareja, fruta favorita o grupo musical favorito, son una pésima elección. Lo más indicado es utilizar símbolos y números intercalados combinados con palabras considerablemente largas, con un mínimo de 10 caracteres.

Actualmente muchos servicios de internet te obligan a seguir una serie de directrices al crear la contraseña: que tenga mayúsculas y minúsculas, algún número, etc. Debemos aprovechar esas directrices para generar contraseñas realmente seguras, no sirve de nada si para evitar esos filtros la contraseña elegida es tu nombre y apellidos con el número 1 al final.

Utiliza gestores de contraseñas

Si utilizas gestores de contraseñas, sólo te tendrás que recordar la contraseña maestra (la contraseña que te permitirá acceder a todas las contraseñas almancenadas en tu gestor). Dicha contraseña maestra deberá elegirse siguiendo los consejos que hemos detallado en el punto anterior.

Desde el gestor de contraseñas podremos generar de forma automática una contraseña muy segura y diferente para cada servicio que vayamos a utilizar.

Recomendamos el uso de keepass o programas similares.

Actualiza la clave cada cierto tiempo

Aunque tu contraseña sea muy original y la consideres totalmente segura, una recomendación muy útil es que cada cierto tiempo tu clave sea cambiada o modificada. Esto evita que cualquier persona de tu entorno que haya observado frecuentemente la clave que introduces en tu servicio online, pueda tener acceso sin tu consentimiento.

No dejes el correo abierto

Siempre que termines de utilizar tu correo electrónico o cualquier otro servicio, acuérdate de cerrar la sesión. Si estás en el trabajo o en un entorno rodeado de personas, recuerda además bloquear la sesión del ordenador si te vas a ausentar de tu puesto.

Cuando uses tus servicios de internet en ordenadores compartidos (trabajo, universidad, cybers o en casa de un amigo), abre una pestaña de invitado en el navegador, de forma que tu actividad no quede registrada en el historial de navegación o en los formularios almacenados del navegador.